Pechuga de pato con miel y vinagre balsámico

La pechuga de pato es un alimento esencial para las ocasiones especiales. Esta pechuga de pato con miel y vinagre balsámico es una auténtica delicia. Será perfecto para el día a día o para su menú festivo y sin duda hará las delicias de todos los amantes de la buena mesa.

Platos principales
30 minutos
Frito
2 Porciones

Ingredientes

2 pechugas de pato grandes

6 chalotas

10 centilitros de vinagre balsámico

1 cuchara de miel

1 Sal y pimienta

Preparación

Paso 1 : Retirar el exceso de grasa de los lados de las pechugas de pato, pero dejar la grasa de pato en la parte superior. Con un cuchillo de cocina afilado, haga cortes transversales en la piel del pato hasta la carne. Sazonar con sal y pimienta.

Paso 2 : Calentar una sartén grande antiadherente sin grasa. Cuando esté caliente, coloca las pechugas de pato con la piel hacia abajo. Déjelos cocer de 5 a 10 minutos, rociando la carne con la grasa derretida de la pechuga de pato. Retirar las pechugas de pato.

Paso 3 : Vierta el exceso de grasa y vuelva a poner el pato en la sartén, esta vez por el lado de la carne. Continuar la cocción de la pechuga de pato durante unos 5 minutos. Retirarlas del fuego y mantenerlas calientes envolviéndolas en papel de aluminio.

Paso 4 : Pelar las chalotas y picarlas. En la misma sartén, freír las chalotas durante 5 minutos. Desglasar con vinagre balsámico. Con una espátula de madera, raspe los jugos de cocción del fondo de la sartén. Añadir la miel y llevar a ebullición durante 1 minuto. Cortar las pechugas de pato fritas en rodajas y cubrirlas con la salsa antes de servirlas. Servir con pasta fresca.